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Fe & Carácter · Julio 2021

Cobrando Ánimos

Por Edgar Chan · Julio 22, 2021

Cobrar ánimos es acerca de perspectiva. El de tener la convicción que Dios te sostiene, que te conoce y que está pendiente de ti. Se preocupa tanto por ti, que está trabajando en tu vida para transformarla.

El Conflicto con las Pruebas

En muchas maneras el camino del creyente es uno de pruebas. No en el sentido que uno se tiene que probar para que sea aceptado por Dios —por gracia somos salvos— pero en el sentido que somos transformados y refinados de la forma en que un artesano le da forma a su obra. Es así como las pruebas y dificultades en tu vida son como el fuego que hace que un material pueda ser moldeado y al mismo tiempo se fortalezca.

Si lo analizas, es a través de pruebas que nos fortalecemos. Cuando haces ejercicio al principio es doloroso, pero tienes que continuar a través del dolor hasta que tu cuerpo se adapta. De la misma manera, enfrentarse a una situación en la que confiar en Dios parece imposible, doloroso o sin sentido, tu carácter es transformado en el proceso y más y más tu esperanza en Él se fortalece.

En el libro de Daniel hay una historia que captura esto de forma muy profunda. Tres jóvenes israelitas se negaron a adorar una estatua de oro y cuando fueron confrontados respondieron:

"Si se nos arroja al horno en llamas, el Dios al que servimos puede librarnos del horno y de las manos de su majestad. Pero, aun si nuestro Dios no lo hace así, sepa usted que no honraremos a sus dioses ni adoraremos a su estatua." — Daniel 3:17-18

Su fe no estaba sujeta a un milagro o una inmediata liberación. Ellos sabían que Dios era capaz de salvarlos, y en el momento de la prueba su confianza en Dios los libró.

Transformación en las Pruebas

Otro ejemplo aún más claro es la oración de Jesús antes de su arresto y crucifixión:

"Padre mío, si es posible, no me hagas beber este trago amargo. Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú." — Mateo 26:39

Incluso Jesús mismo oró a su Padre para no ir a través de todo ese sufrimiento, pero aun así, en amor y obediencia se sacrificó por nosotros. Un ejemplo de confiar y pedir a Dios que su voluntad y no la nuestra se realice; incluso si es doloroso y difícil.

Pon Tu Confianza en el Señor

Si lo analizamos, el camino del creyente no es uno de comodidad sino de carácter. Nuestro carácter se hace más fuerte en las pruebas cuando decidimos confiar en Dios a pesar de las circunstancias.

"Pero de una cosa estoy seguro: he de ver la bondad del Señor en esta tierra de los vivientes. Pon tu esperanza en el Señor; ten valor, cobra ánimo; pon tu esperanza en el Señor." — Salmo 27:13-14

La clave es mantener la perspectiva correcta: Dios está trabajando en tu vida, incluso cuando no se siente así. Y esa convicción es de donde cóbramos ánimos.

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